Me han surgido varias veces la misma duda mientras venía de camino a esta ciudad, y es si el nombre iba con una "s" o con dos. Al final he decidido escribirlo como lo hacen aquí, que ya se sabe que allá donde fueres haz lo que vieres, así que yo lo hago. Por lo demás, en lo que a Toulouse respecta ninguna duda.
Llegamos desde Bilbao, lo que todos deberíais de saber a estas alturas de blog, por otra parte. Llegamos y nos fuimos a dar una vuelta por la ciudad, lo cierto es que el trayecto en coche, el ir con perros y el tiempo disponible no deja lugar a que hagamos mucho más, pero conseguimos hacernos una idea de cómo son las ciudades. En este caso Toulouse... mola.
Llegamos al hotel, uno que se veía pequeñito y cutre pero muy céntrico, lo justo y necesario para poder vivir. La muchacha que estaba en la recepción se quedó un poco confusa cuando le dije: Hola, bonjour, we have a reservartion. ¬¬ Sí, así entro yo en los hoteles, del tirón. Lo cierto es que entre mi inglés y su español, que la muchacha lo intentaba con ahínco, nos entendemos bien, me explica unas cuantas cosas necesarias y todo correcto. Descargamos cosas y nos vamos a dar una vuelta por el centro.
Nos gustó mucho la ciudad, la verdad. Tiene mucho carisma. Las calles bonitas, los edificios también... lo veo una ciudad muy de ver en un viaje corto, pues es recogida pero tiene cositas que ver. Nos encantaron sus calles, el ambiente, había mucha gente pero no llegando a agobiar, muchas terracitas donde sentarse en una plaza bonita... lo cruza un canal y tiene una ribera del río también muy bonita. En definitiva, es recomendable.
De vuelta al hotel íbamos mirando dónde comernos algún crepe, así hacíamos algo típico. Al final, justo en la calle de nuestro hotel, que a Rocío le pareció la más bonita de todas las vistas, algo en lo que, por una vez, coincido con ella, vimos una crepería. Pues allí mismo, nos dijimos. Como estaba justo debajo del hotel y no iba a suponer dar una vuelta tonta, dejamos a los perros en la habitación y decidimos ir tranquilas. Llegados a este punto, con respecto a las cosas que pueden ocurrir en una crepería diré un par de cosas:
1.- Odio el francés
2.- A veces la gente del norte se pone mooooooouuyyyy tonta.
Lo explico: sí, odio el francés, me parece un idioma que ni viviendo en Francia 100 años voy a poder llegar a entender. Me siento más perdía que el barco del arroz al escucharlo y me siento una idiota al decir las 3 palabras que me sé, a saber: Bonjour, merci, arrevoire. Si me pongo a intentar alguna frase que Rocío me diga parece que voy a acabar escupiendo. No es un idioma que me parezca elegante o dulce y, por todo ello, no me gusta. Tampoco me gusta leerlo porque... no entiendo un carajo. Todo esto para explicar que al ponerme una carta por delante... no sé lo que pone, ni lo que es cada cosa más allá del poulet. Dicho lo cual, os podéis imaginar si conseguimos pedirnos un crepe o no ¬¬. Porque yo no encontraba los crepes salados, sólo los dulces (que sí teníamos claro). Así que, puesto que donde estaban los crepes dulces ponía "Nos noséqué (pero se sabían que eran crepes dulces, ¿vale? ¬¬), cuando vimos "Nos salades" pensamos (llamadnos locas) que eran los crepes salados, y allí había poca cosa reconocible, así que en cuanto vimos uno que ponía poulet y no muchas cosas raras allí que fuimos. Vale, pues resulta que "Nos salades" son nuestras ensaladas ¬¬' Así que pedimos un wrap de ensalada de distintas lechugas con pollo. Valeeeee. Sí, estaba rico, pero cuando vimos que a los majarones de al lado (el por qué son majarones lo sabréis en el punto 2) les traían unos crepes que menuda pinta tenían se te queda una cara de gilipolla que pa qué. Bueno, pues todo esto de la ensalada y demás lo descubrí yo no porque sea muy lista, sino porque cuando fui a pagar dentro vi que en la puerta estaba la carta en español y vi donde estaba cada cosa. "Nos galetes" era a solución a nuestros problemas. Si alguna vez vais a Toulouse, a una crepería que hay en la Rue du Taur, acordaos de nosotras y pedid galetes. Tienen buena pinta.
En el punto 2 no me demoraré tanto. La cosa es que había una mesa al lado nuestra de 3 españoles y un francés, que se enteraba sólo de la mitad de lo que decían (la novia le iba traduciendo), pero sonreía y asentía con todo. Y empezó la otra pareja (el lumbreras y la otra) a decir que a los gaditanos no se les entiende y no sé qué carajo más. Pues si a los de Cádiz no les entiendes es que eres muuuuu tonto. Por suerte para mí no entró con el tema malagueño, que ya estaba yo bastante encendidilla con lo otro. Después la otra que si ella es más de cuestas arriba y de pasar frío. Pues entonces no vayas para el sur que no te hace falta pa naaaaa. Ejem... ya lo dejo.
En fin, que nos lo pasamos muy bien, la verdad. Que todo es mooooouy bonito y que si alguien está interesado es una ciudad que merece la pena visitar. Ya os dejo que bastante me he explayado hoy.
Ah! Que sepáis que vimos Toulouse, pero ni al Latrec ni a los gatos. Algo habremos hecho mal.
Devolvemos la conexión.
Quién te iba a decir a ti que ibas a pedir por voluntad propia una ensalada (vale, wrap ensalada) en un bar... Cosas que se emprenden en el estraero
ResponderEliminarAdemás de verdad. Y encima ya he emprendío lo que son los crepes
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